El caso McDonalds de Pozuelo debería estudiarse en las escuelas de negocios como un ejemplo de caso fallido, alentado por una pésima dirección técnica y una deplorable gestión política de una Alcaldesa, que después de firmar la licencia en mayo como Concejala de Urbanismo, la mutila en octubre como regidora. Entre medias, unos promotores locales perplejos por lo acontecido, que han vivido estos meses en la más completa inseguridad jurídica y que han visto, finalmente, cómo se esfumaba su negocio original por la huida apresurada de la multinacional de las hamburguesas.

La razón de que McDonalds haya renunciado a construir un restaurante de su cadena en Somosaguas, se debe a las inasumibles condiciones que le ha impuesto la Gerencia de Urbanismo, que harían inviable el negocio. Desde el principio, Ciudadanos defendió la legalidad por tratarse de una parcela calificada para uso público y social y según la Revisión del PGOU de Pozuelo de 2002, puede construirse un edificio para la actividad de restauración anexo a un negocio principal, pero siempre como negocio secundario, nunca como principal y en este caso, claramente se incumplía la norma, como ha quedado demostrado.

Las diferencias evidenciadas entre la decisión reglada de mayo y la resolución del recurso de septiembre pasado, interpuesto por la Asociación de Propietarios de Somosaguas Centro, demuestra que la resolución ha tenido mayor jerarquía que el acto reglado. En consecuencia, la resolución ha producido un cambio tan profundo en las licencias concedidas el 22 de mayo, que han afectado negativamente a la continuidad del proyecto. La resolución ha dejado claro que son decisiones diferentes con consecuencias tan adversas para los promotores que uno de ellos, McDonalds, ha tenido que abandonar el proyecto.

Por último, como la licencia se concedió el 22 de mayo pasado, dos días antes de las elecciones municipales y con un gobierno en funciones, la responsabilidad no sólo ha de ser técnica sino también política. Si el procedimiento reglado ha resultado tan irregular a la vista de las diferencias evidenciadas con la resolución del recurso, es posible que se hayan dado casos parecidos en licencias anteriores. Y desde luego, habría que dar mayores garantías jurídicas a los promotores y evitar posibles actos reglados irregulares que pudieran darse en el futuro.

Ciudadanos ha exigido a la Alcaldesa de Pozuelo en varias ocasiones, que asuma su parte de responsabilidad política en el fallido caso McDonalds, ya que era ella la Concejala de Urbanismo en el momento del otorgamiento de la licencia y exige también, que depure responsabilidades técnicas por la evidencia del irregular acto reglado que otorgó la licencia el pasado 22 de mayo.

 

Logo El Correo de Pozuelo